domingo, 30 de enero de 2011

NO PIENSES QUE TE CREÍ

NO PIENSES QUE TE CREÍ

Capitulo 5º

Sueños Perdidos:

Seria una mañana de finales del invierno ya cercano, a la primavera. Hacia frió, la niebla no ceso hasta el mediodía. La melancolía invadía mi alma y mis pensamientos. Apoyada en mi ventana, tomando una tisana, para aliviar el frió. Cuando comienzan a aparecer unos rayos de luz, por entre las ramas del ciprés, mas cercano de la casa.

Animada por el momento de cambio en el tiempo, posé la taza sobre la mesa velador.
Me dispuse a pasear por el jardín. Mi atuendo era en tejido de Crepe o sarga, en su color natural. Melena ondulada peinado hacia atrás, dejando caer parte del cabello, sobre los hombros. La sensación de frió aun invernal, me obligo a recorrer el espacio ajardinado, algo mas rápido de lo habitual.

El viento va desenvolviendo los nudos entre nube y neblinas. Al girar la vista a mi derecha. Algo me detiene, ya que poco a poco, va tomando forma y también voz.
La voz, llego a escucharse normal, pero aquella gran mole sin definir seguía creciendo.

Sentí una especie de olor azufrado, el cual se iría acentuando de tal manera, que me desvanecí. No se si es real o sigo desvanecida, por que yo estoy con el. Nos dijimos Adiós para siempre. Y ¡estamos juntos!

No puedo por menos que volver con el, al ultimo sitio que nos vimos. Versalles.
Aquí no pasa el tiempo, no me importaría ser mariposa para posarme en cada flor,
Para recoger todos sus aromas, convertirlos en rica miel, la cual nos sirva de dulce alimento eterno.

¿Pero quien es el? ¡El no existe! El es mi pensamiento, mis anhelos. Dolorosamente infundados. ¡No somos nosotros! invisibles a lo real Ho a lo divino. Solo dos gotas de agua, que surgen tras la neblina, o la lluvia suave y empalagosa, que sale de una nube perdida sobre el océano.

Puedo verte sobre el pétalo de una rosa, o sobre el tejido de una araña caprichosa, tejiéndolo sobre las ramas mas punzantes, o inaccesibles. Donde tan solo un pajalillo puede alcanzar.

OH! Puedes estar en la música, que acaricia mis oídos, recordándome tu amor. En las horas del silencio de la noche, cuando el cuerpo y el alma se entregan, al amado. ¿Donde estas hombre invisible? (ALMA EN PENA DE LA NOCHE) que chirrías en mis sentidos sin dejarme que te toque.

Te rebusco entre la gente que mezclan miradas, palabras, o pensamiento. ¡Te rebusco y no te encuentro! No te encuentro por que no estas, no existes.
Me quedare en mariposa buscando donde te escondes.


Según Hortensia

No hay comentarios: