miércoles, 27 de junio de 2012

ADONDE EL AMOR ME LLEVE


ADONDE EL AMOR ME LLEVE


 Museo San Marco,  Ernesto me dijo que  su oficina esta cerca del museo. Estoy en vía de la colonna, pero la calle es…Vía Cesare Battisti. ¡Que perdida me encuentro por esta ciudad! -Pero soy yo la torpe… hoy también se me pasara la hora de la entrevista.
 Algo nerviosa  al no poder encontrar el sitio, decido llamar a Ernesto…-anda que también llamarse Ernesto” -como mi vecino, el que vive en el piso de arriba. Espero que este no sea tan borde como el.
-Mensaje  al móvil, es Ernesto; si antes lo pienso antes me llama! Dice que esto y al lado de la oficina; pues es el número 12: -seguro  que será un  señor  viejo con bigote blanco,  ya tintado de amarillento por el humo del tabaco. Y me saldrá la risa cuando le vea, le parecerá mal…y a la calle, sin hacerme la entrevista!  Seria un fastidio, pues tenía ilusión para marcharme a México, por el asunto del jade, ya que si me mandan a China no entiendo el idioma de los Nómadas y, no podré comunicarme con ellos “¡con lo que me gusta hablar”!

 Yo: Joe! Si esto es un Paolacio con un  león a la puerta, mas viejos que la pana”.  Bueno en  que líos me meto! Pero tengo que entrar. “Esto es un hotel. –Pero sigo  adelante por un gran pasillo. Por todos lados  veo  al final o principios de escaleras o en cualquier recodo,  estatuas de David,  y  el retrato de Miguel Ángel. Pero bueno con el Mármol y las alfombras  del estilo Italiano  en colores pastel, dan un toque  especial, al  largo pasillo y escalinatas,  realzando  la belleza del  esgrafiado  de algunas  paredes  y techos a manera de mural. Que al cobijo de altas bóvedas, decoradas con los frescos de Miguel Ángel. Del mismo modo entremezclados con los graficados. Estilizando así el romanticismo, y la delicadeza del buen hacer del gran pintor, Arquitecto y, escultor. -También se dice que fue un buen poeta!  Italiano. Michelangelo Buonarroti[: ]Siempre presente en  esta ciudad. Al igual que en todo el  país.

Ya en la puerta  del despacho nº 8 junto a la baranda de la escalera que sigue hacia arriba, pulso el botoncillo 3 como  Ernesto me indico, no escuche pasos por lo que procedí a sacar del bolso  la barra del carmín  tres números mas alto que el mío habitual,  para pintarme  los labios; y me salpico con unas gotitas del perfume que me compre junto con las medias de seda, en color natural.   Mirándome en el brillo de una placa dorada del letrero de la puerta.  Ahora me di cuenta que no me fije que ponía en el letrero.  ¡Yo que se!  -A todo no se puede llegar!
No salen a abrirme. Me siento en la escalera,  saco el móvil y  esta sonando el dindoneo, del chat. Miro en mi blog (http://hortensianorte.blogspot.com.es/ )  Alguien dejo un comentario. (Chica especial, me encanto tu poesia. E:)  escucho pasos y me pongo en pie. Marco! -Tu?
Pero de inmediato me paso al otrodespacho.
No se como estoy viva del gran susto que me lleve. Ernesto no tenia bigote, ni era un viejo gruñón. Con una media reverencia me invito a  pasar, mis pies no querían…pero mi cabeza les contradecía. -Entré  me senté frente a Ernesto sin elevar la vista para nada, mirando al suelo le respondí a algunas preguntas. Me levante para marcharme. El también. Se puso delante de mí con un sobre grande en la mano, también un par de cajas en papel de regalo. Se planto de rodillas, extendiendo los brazos.
…Y me dijo.
¿Quieres la miel del color de mis ojos? Y  tras recítalo entre ambos, ya agotando las últimas lágrimas  me entrego el contrato de trabajo y me ayudo a desenvolver  el regalo.
Un anillo de oro blanco con piedras de jade.  Tambien el colgante  del mismo mineral. Me ayudo a colocarme ambos mientras continuamos recitándonos  la poesía.

¿Quieres la miel del color de mis ojos?

Alegre me desperté. Esta mañana  temprano. Incrédula  por la complacencia de un  amor casi olvidado. Pues nos dijimos adiós  en un tiempo ya  pasado.  No pude decir tu nombre. Tu nombre casi olvidado. De la mano me tomaste, me trasladaste al pasado. Recordando nuestras noches y  tiempos tan añorados.

Nuestras manos enlazadas sintieron el pálpito de nuestros corazones, como ríos desbordados.  Mientras caminamos juntos, con los recuerdos forjados. Mirándonos fijamente, te dije. ¿Quieres la miel del color de mis ojos?    
Me miraste con dulzura… nos abrazamos llorando…llorando lo cuento ahora. Llorando lo estoy contando. ¡Dime! ¿Tú quieres la miel del color de mis ojos?

Quise sacudir mi alma, para no pensar en ti. ¡Te dije! Ya no te quiero. Y pronto me arrepentí. No quise soñar contigo, para dejar de sufrir.  Mas la noche traicionera volvió a  llevarme ante ti.  Entre sueños enlazados nos damos de nuevo el si. No retire tus regalos, con mas amor te los di. Te regale mi pasión. Mi entereza… yo te di.  También las rosas mas bellas que corte de mi jardín.

 ¡Te regale   la miel del color de mis ojos! -Llorando yo te la di.
Y te regalare mi boca, mis labios. Mi sonrisa armoniosa.
 Mis manos para enlazarlas con las tuyas. Cuando nos demos el
¡SI! Tímidamente, Me desnudo  ante ti. Te ayudo   a retirar tu atuendo “gentinoso”  ceñido varonil. Ya nada me impide saborear tu piel. Cuerpos encendidos por el amor. -Me estremezco ante tu cuerpo desnudo. Me siento desfallecer.

 Embriagados por nuestro sentir placentero. En desbordante  vaivén. Conteniendo las palabras. Rompiéndolas de placer. Frases
 Contenidas, palabreándonos...  amor.
Palpando la piel temerosos de  perdernos otra vez.
Complacencia mutua  derrochando ilusión.

Te ofrezco mis pechos ardientes  ya endurecidos,
 con el tacto de tu piel, sobre mi cuerpo. ¡Dulce placer!  ….dulce placer.
 Llegado el momento, de saborear el alimento  dotado…
del más querer.  Sabores variados de sal y miel. …De sal y miel.
Sabor salado mezclado con rica miel. El que nos hizo sentir. Y nuestro cuerpo estremecer. Fueron tantos mis regalos. Regados con rica miel.

Hortensia Alcalá García
25/4/2012