domingo, 23 de septiembre de 2012

El sueño azul se cumplio


(El sueño azul se cumplió)


A pesar de ser aun septiembre el sol radiante alumbró una buena parte de la mañana. Quizás me alejé demasiado, pues la circulación era escasa como casi todos los días, ya que por todas partes se nota la crisis. El gasóleo esta caro pero me apetecía mucho darme un buen paseo conduciendo.

Aprovecho lo que queda de la esplendida mañana. Me paso por un centro comercial por si me gusta algo ya de nueva temporada: siempre hay algo tentador, de manera que entré a probarme. -Cuando al salir del probador me encuentro a un antiguo compañero “muí conocido, que también trataba de comprarse una camisa y alguna otra prenda ya mas otoñal. Nos saludamos y charlamos un rato mientras nos tomamos unas tapas, con un txakoli, de Guetaria, como a los dos nos gustaba desde luego!!

Con el charloteo, se paso el tiempo y para cuando salimos del centro comercial ya era mas de media tarde.

Al ir al aparcamiento donde estaba el coche de el, nos encontramos con una muí desagradable sorpresa. La policía municipal le puso el cepo al coche por pasarse 2horas del tiempo reglamentario. El se siente nervioso por la circunstancia, llamo a su mujer que le respondió con la monumental bronca por lo del coche y la tardanza. ¡¡nunca fue puntual!!

Bueno vamos yo te llevo a tu casa, después continuaré, ya solo son 12 kilómetros que atraso, pero no tengo prisa!! El se ofreció para conducir mi coche...Yo le respondí... Relájate y disfruta del paisaje.

Al coronar la cima del puerto, comenzó a ponerse oscuro ademas de ser tarde se acercaba una tormenta, con gran ventolera. Le note nervioso entonces sin preguntarle gire el volante y pare a unos 50 metros, en el único restaurante que teníamos cerca. Yo entré mientras él quedo fuera, llamando por el móvil. En unos instantes ya entró y me alertó del empeoramiento del tiempo. Charlamos un rato y me invito a cenar, ya que el almuerzo lo aviamos saltado... él me pregunto!! ¿descansamos y cenamos algo mientras pasa este temporal que empeora por momentos? -Yo acepte.


Entramos a la sala comedor donde avía mas gente y mas que seguían entrando a refugiarse del temporal.

No fue un día para nosotros muí normal, ya que a poco de comenzar con los entrantes, estallo la tormenta que nos dejo a oscuras. La única luz era el centelleo, del relámpago, tan fuerte que nos sobresaltaba, solo se escuchaba el murmullo de la gente, algo confusos. Cosa que el personal del hotel quiso suavizar poniendo una música relajante y romántica, desde un viejo aparato a pilas.

Yo con cada trueno retorcía entre mis manos una servilleta, que a veces me pasaba por las mejillas,quizás para disimular la situación. Las luces brillantes del relámpago continuaron mientras podíamos ver como las parejas se abrazaban para animarse. ¡¡El, me retiro la servilleta de las manos, bromeandome, con... ¡¡que la vas a romper y la tendremos que pagar!! -Así sacamos unas risas, pero él no retiro su mano de encima de la mía, mientras me miraba fijamente a la luz del relámpago.

El: acerco su silla junto ami para besarme, una y otra vez. En silencio tomaba mi cintura suavemente y continuaba besándome, susurrándome mmmm... tus labios. Me encantan tus labios. La situación no me dejo reaccionar y me deje querer!! La música, sus manos protectoras yo también le cogía sus manos, se las besaba pensando que el pecado seria menor, que si le besaba en los labios. Su móvil sonó de nuevo, sin mirarlo ni separar sus labios de los míos lo colgó. Yo continué dejándome querer. Mientras sus manos me tocaban por todas partes, al llegar a mis senos nos estremecimos, como la fuerza del relámpago. Ardimos de pasión. Llenándonos de besos, de palpito sin control. Palabras casi mudas, solo murmullos de placer. MMMM. Sin mentirnos, sin te quieros!! Con pasión desbordante. Sus manos visitaron mi escondite al cual nadie entro desde muchos años atrás. El...lo sabe bien!! Yo le ayude a cumplir con su visita, pasional. Mmmmm; sin pecado!! sin resistencia. Si la gloria existe estábamos dentro!! Con la luz de cada relampago colocaba su mano en mi boca. No sin susurrarme...mmmm ¡¡me encantas, no sabes cuanto!!

Su móvil sonaba; el lo cerraba. Continuo susurrando... ¡¡como me gustas me siento enloquecer!! Y yo callada y enloqueciendo.

Cada vez que quise hablar el me besaba con pasión y destreza y me susurraba... Siiii, no digas nada, déjate querer.

La tormenta fastidiosa no paraba. El móvil... su móvil, continuo rinrineando. Yo me sentí en lar nubes aunque esa noche fantasmal, no sirviera para recordar!! Pero yo allí estaba cumpliendo mi sueño azul. En el silencio roto por algunos gemidos incontrolados por ambas parte.

Continuamos en la oscuridad...enborrachandonos de nuestras propias sales, de donde quiera que fuesen rezumidas. Yo buscaba sus ojos, su boca, perdidos en aquel carnaval de pasión. Sí! un triste carnaval fueron nuestros 27 años de unión, sin amarnos...sin amor. Sin pasión. Como dos desconocidos vagabundeamos por la casa. Como dos refugiados, buscando la salida, al exilio mas traidor. Sin amarnos. Sin razón. Sin querernos, sin pasión.



La tormenta ceso. Al llegar la luz soltamos nuestras manos. Nos miramos...16 años mas tarde se cumplió el sueño “azul” ...y nos dijimos adiós.

Hortensia Alcalá García

23/9/2012/