viernes, 18 de enero de 2013

CUALQUIER DÍA CUATRO DE MAYO


(Cualquier día, cuatro de mayo)
Ayer: 4 de Mayo a esta hora retiré una hoja del calendario hoy a la misma hora retiro otra.
Día 4 de junio: Mañana a la misma hora retiraré la siguiente y será cuatro de Julio. Esto es así por que así es la vida.
Anteayer fui a la Iglesia con un vestido blanco y un gran velo sobre mi cabeza, sostenido por una corona entrelazada por dos trenzas, al posar mis rodillas sobre el viejo reclinatorio, dijo el cura... (
Hoy es un gran día el que todos recordareis durante vuestras vidas, porque todos los niños nacidos en el año 1946 vais a celebrar vuestro día recibiréis por primera vez la santa eucaristía).
Ayer: “cuatro de mayo” entré en la Iglesia vestida de blanco, llevaba un gran velo sobre mi cabeza, sostenido por una fina corona de flor de azahar: ¡Ya sin trenzas! También sostenía con mi mano izquierda, un ramo de Gladiolos blancos, unidos por un gran lazo rosa, al posar mis rodillas sobre una antigua silla reclinatorio... ¡
dijo el Cura! Lo que celebramos hoy no lo olvidéis, será en el bien... en el mal, en la salud, en la enfermedad... y hasta que la muerte lo separe.
Hoy: cualquier día 4 de cualquier mes, sosteniendo mi cuerpo casi tambaleante sobre un tronco ya envejecido…, paso frente a la Iglesia, al girar levemente la cabeza hacia el lado de mi brazo izquierdo, algo me da que pensar que por allí cerca puede estar la que con cada uno de nosotros y al mismo tiempo llegaría al mundo. Cosa para la que aun no estoy dispuesta, preparada, ni disponible. Aun e de emborracharme con el pan y el vino extraído del fruto divino, con quien yo quiera, el día que yo quiera, de la fecha que yo quiera.

Mañana día 4: Y si puede ser mas tarde mucho mejor. Cuando la que me persigue me corte la delantera por que se va por el atajo o cualquier otra picardía. -Entonces, sin vestido nuevo,  ni velo blanco, ni cinta rosa, sin pelo largo. Zapatos nuevos, con pies descalzos. Ni quiero
Cura, ni cama en alto. Ni contaminen ríos y campos. Solo un ladito en el camposanto. Que mis amigos canten en alto, viejos cantares que yo les oiga del otro lado. Cuando me dejen en mi remanso, que lo celebren por to lo alto. Misión cumplida y se habrán ganado todos los vienes que se sembraron.

Hortensia Alcalá García

1 comentario:

Ernesto. dijo...

No te quepa la menor duda que cantaremos..., si somos de los que nos quedamos.