jueves, 7 de marzo de 2013

(A LA MUJER DEL TRABAJO)


A la Mujer del trabajo:

Mujeres de mujer. Madres, de hijas/os.
Novias de novios. Esposas, “amantes. O
Amantísimasss esposas. Sencillas o arrogantes
Esposas, brillante, encendidas, o apagadas,
según el  brillo del cristal, o la pluma o el papel.

Diste ala luz al hombre, para el bien del universo.
A tu pecho lo pusiste al poco de alumbramiento.
Tantas caricias le diste, al hijo de tus entrañas.
Que no pensaste que un día, otro regazo tocara.

La mujer, de nuestro tiempo, de inquietud esta formada.
Para levantar el mundo, a pulso y a manos blancas.
Mientras este se derrumba, sin agua o a barrancadas.
Mientras la barbarie azota, por las personas que mandan.

Quisiera barrer el mundo. Quisiera limpiar la casa.
De los grandes poseedores, de hacendados o hacendadas.
Revolverles sus haciendas, sus libros o sus guadañas,
por si estamos confundidos y se curraron la pasta.

Lo mismo a los banqueros que con lupa dibujaban
la letra tan diminuta, que ni a leerla se acertaba.
¿O seria que toparon con mujeres no formadas...?
por que solo trabajaron desde niñas su jornada.
Mientras crecieron sus manos... ya el trabajo desgastaba.

A la MUJER del trabajo, a la mujer de la casa.
A la mujer del tirano, como siempre resignada.
A la madre, a la amiga. A la que pide la calma.

Hortensia Alcala García
8/Marzo/ 2013