jueves, 12 de septiembre de 2013

SILENCIOS CALLADOS

SILENCIOS CALLADOS
Como quisiera volver al tiempo,
retomar mi vida, volver al comienzo.
raíces profundas que a penas recuerdo
aquellas raíces que olvidó el silencio.

Silencios callados: callados o inciertos.
Siiii!! No digas nada, las paredes oyen y
rejas no quiero. Llanto y mas llantos y muchos
desprecios. aquella chiquilla piel de terciopelo.

Cargando la ropa, tabla lavadero
con una rodilla sobre mi cerebro.
Camino al arroyo, el camino viejo
mis tiernas manitas rompían el hielo.

Pobre niña pobre, el polvo en el suelo
abrojos punzantes clavan en mis dedos
aquellos deditos de niña tan tiernos
sandalias de goma verano e invierno.

Tropel de caballos se oyen a lo lejos
voces de pastores, don-don de cencerro
que avisan que toros vienen desde lejos,
subirse a la encina ¡¡corre, que no hay tiempo!!

Pobre niña pobre, llorando en silencio
por miedo del toro también del vaquero.
Culebras, lagartos y escorpiones negros,
cruzan los caminos caluroso infierno.

Rebaños de cabras, pastores, cabreros
sombreros mojados...van a paso lento
con su manta al hombro, cigarrillo negro
sombras del camino de carrascos muertos.

En la vieja cesta la comida llevo, un “cachu”
de pan, naranja y un huevo, agua del arroyo
con mi mano bebo. Por que hay que comer, que
hambre no tengo, por que hay que beber y
de sed me muero.

Pobre niña pobre, sin libro de texto, solo una
pizarra con un lapicero. Dos y dos son cuatro
que dicen los viejos y si ellos lo dicen; yo todo
lo creo. Creencias sin dudas y mucho respeto.

 
De mientras la ropa que lavo y la tiendo
vuelan por mi mente muchos pensamientos.
Conocer quisiera otro mundo nuevo
donde no haya arroyos, ni ropa, en el cesto.

Ya: tiempos lejanos que me fui y no he vuelto.
Miedos olvidados, futuro mas cierto, mente
mas despierta, zapatos ya tengo y medias de seda
y vestidos nuevos. Crecieron las manos de niña en silencio.

Pasaron los años, vuelven los recuerdos
aquellos de antaño de tanto silencio.
Buscar mis raíces es lo que ahora quiero.
Raíces profundas buscar en mi pueblo.
 
Un mundo embarrado es lo que ahora encuentro
terrenos baldíos, recuerdan a muertos.
No encuentro el arroyo, ni gente en el pueblo.
Mis manos de niña, fruncidas observo.

Campos de algodones ya todos desiertos.
Pobres campesinos de trabajo exentos.
Malditos recortes, miseria en los pueblos.
Triste Extremadura, es lo que me encuentro.
Pobre niña pobre...sin raíz ni pueblo.

Hortensia Alcalá García.



2 comentarios:

Jose Luis Diaz Diaz dijo...

Silencios callados
llorosa en el lecho
el cansancio eterno ,
mirando hacia atrás,
hacía atrás me vuelvo
y vengo a encontrar
de donde provengo.

Lucho por amar,
lo que ya no tengo
y de nuevo estoy
luchando por ello.

Nota.-Preciosa la poesía de Tus silencios callados" Te Admiro",sencillamente Inolvidable.

hortensia dijo...

Gracias mil, J.Luis, Muchos ánimos. Saludo.