sábado, 6 de diciembre de 2014

Esperar el nuevo día


Esperar el nuevo día

 

Dueto: Raimon Hortensia

 

En un momento puse mi mirada en el corazón. Me doy cuenta que hoy me falta una húmeda mejilla donde dejar mi beso y unos brazos de donde colgar mi nostalgia cuando todos crean que ya es hora de considerar que ha pasado el tiempo. Pero hoy lo que necesito son tus labios para dejar en ellos mi gratitud por los momentos y tener tu cintura entre mis manos para saber que existimos. Hoy deberíamos estar juntos, con una tímida vela como única testigo, deseando que un golpe de viento, que indiscreto entre por alguna traidora rendija, cierre los ojos indiscretos de la luz y entonces vayamos a celebrar, sin prisa pero con paciencia, con la música de nuestros cuerpos, hasta esa hora en que recibamos la nueva fecha en el límite del paroxismo, con un orgasmo de felicidad infinita. Y acordaríamos perseguir la medianoche por el mundo y celebraríamos así, borrachos de gozo, hasta que nos alcanzasen las fuerzas, y luego regresaríamos y exhaustos cerraríamos los ojos hasta que uno de los dos, en un suspiro, de nuevo haga la luz. 
 

....Y la luz se hará como se hace cada día cuando en un momento del sueño se despista la mente y nos hace saltar  la propia atalaya de nuestro cuerpo...mientras frotamos bruscamente las persianas de nuestros luceros que nos alumbraran,  para ver o apreciar la pura realidad del  sueño. De nuestro sueño,  El que nos hace vibrar y extasiar con ellos.
Podemos plenamente....ver como se desmaya una flor  en la lejanía   fascinante.
Dejando brillar la   luz  que oculta a la anterior. Mientras el corazón estruja mi cerebro,  Que se deshace en corrientes  e inmensos arróyales  silenciosos para no despertar  el letargo, que retrae el esfuerzo que hacen los pies al querer y no poder acercar la lejanía tan agobiante.  
Al final...Se hizo la luz, y con ella la neblina tímida,  empalagosa e impertinente.  El viento no apago la vela, que alumbro los momentos  gozosos del éxtasis. El beso en la mejilla siguió al abrazo gozoso que precede al  nuevo día.
 

Hortensia Alcalá García

2 comentarios:

Jose Luis dijo...

Brillante prosa, brillante luz. Regálame la última frase.

hortensia dijo...

Jajajaja (El beso en la mejilla siguió al abrazo gozoso que precede al nuevo día) Toma cual de ellas mejor quieras. Jajaja. Con un beso nuevo, y mis gratitudes por leerme.