lunes, 2 de marzo de 2015

Dueto: Los amantes

Dueto:

 
Fotos hortensia
Dueto

 

A veces nos estremecemos en lo más inesperado, hoy es tu mirada y las letras que me dedicas, tenemos en común la luna, ayer estaba oculta, pero es esplendorosa, llena como la necesitan y buscan los amantes. En un momento puse mi mirada en el corazón. Me doy cuenta que hoy me falta una húmeda mejilla donde dejar mi beso y unos brazos de donde colgar mi nostalgia cuando todos crean que ya es hora de considerar que ha pasado el tiempo. Pero hoy lo que necesito son tus labios para dejar en ellos mi gratitud por los momentos y tener tu cintura entre mis manos para saber que existimos. Hoy deberíamos estar juntos, con una tímida vela como única testigo, deseando que un golpe de viento, que indiscreto entre por alguna traidora rendija, cierre los ojos indiscretos de la luz y entonces vayamos a celebrar, sin prisa pero con paciencia, con la música de nuestros cuerpos, hasta esa hora en que recibamos la nueva fecha en el límite del paroxismo, con un orgasmo de felicidad infinita. Y acordaríamos perseguir la medianoche por el mundo y celebraríamos así, borrachos de gozo, hasta que nos alcanzasen las fuerzas, y luego regresaríamos y exhaustos cerraríamos los ojos hasta que uno de los dos, en un suspiro, de nuevo haga la luz.

El: 
 

Ella:

....Y la luz se hará  como se hace cada día cuando en un momento del sueño se despista la mente y nos hace saltar, la propia atalaya de nuestro cuerpo...mientras frotamos bruscamente las persianas de nuestros luceros que nos alumbraran, para ver o apreciar la pura realidad del  sueño.

Podemos ver en ellos ....como se desmaya una flor al ver en la lejanía la fascinante  luz, que oculta a la anterior. Mientras el corazón estruja mi cerebro,  que se deshace en corrientes  e inmensos arroyares,  silenciosos para no despertar  el letargo, que retrae el esfuerzo que hacen los pies al querer y no poder acercar la lejanía tan agobiante.

...Se hizo la luz, y con ella la neblina tímida y  transparente. El viento no apago la vela, que alumbro los momentos  gozosos del éxtasis. El beso en la mejilla siguió al abrazo del nuevo día...luminoso y soleado.
 

Hortensia &   Raimón