viernes, 16 de octubre de 2015

¿Quieres la miel del color de mis ojos?

 

¿Quieres la miel del color de mis ojos?
 

Alegre me desperté  esta mañana  temprano. Incrédula  por la complacencia de un  amor casi olvidado. Pues nos dijimos adiós  en un tiempo ya  pasado.  No pude decir tu nombre. Tu nombre casi olvidado. De la mano me tomaste, me trasladaste al pasado. Recordando nuestras noches y  tiempos tan añorados.
 

Nuestras manos enlazadas sintieron el pálpito de nuestros corazones, como ríos desbordados.  Mientras caminamos juntos con los recuerdos forjados. Mirándonos fijamente  te dije. ¿Quieres la miel del color de mis ojos?    

Me miraste con dulzura… nos abrazamos llorando…llorando lo cuento ahora. Llorando lo estoy contando. ¡Dime! ¿Tú quieres la miel del color de mis ojos?
 

Quise sacudir mi alma  para no pensar en ti. ¡Te dije...ya no te quiero!! Y pronto me arrepentí. No quise soñar contigo  para dejar de sufrir,  mas la noche traicionera volvió a  llevarme ante ti. Entre sueños enlazados nos damos de nuevo el sí;  no retire tus regalos, con mas amor te los di. Te regale mi pasión mi entereza yo te di.  También las rosas más bellas que corte de mi jardín.
 

 ¡Te regale   la miel del color de mis ojos! -Llorando yo te la di.

Y te regalare mi boca, mis labios. Mi sonrisa armoniosa.

 Mis manos para enlazarlas con las tuyas… cuando nos demos el

¡SI! Tímidamente, me desnudo  ante ti, mientras  te ayudo   a retirar tu atuendo “gentinoso”  ceñido varonil. Ya nada me impide saborear tu piel. Cuerpos encendidos por el amor. -Me estremezco ante tu cuerpo desnudo. ¡¡Me siento desfallecer!!
 

 Embriagados por nuestro sentir placentero -en desbordante vaivén; conteniendo las palabras. Rompiéndolas de placer.

            ¡¡Frases  contenidas, palabreándonos amor!! Palpando la piel temerosos de  perdernos otra vez.  Complacencia mutua  derrochando ilusión.
 

Te ofrezco mis pechos  erguidos   con el tacto de tu piel  sobre mi cuerpo.  Dulce placer, dulce placer.  Llegado el momento de saborear el alimento  dotado

del más querer.  Sabores variados de sal y miel. …De sal y miel.

Sabor salado mezclado con rica miel. El que nos hizo sentir y nuestro cuerpo estremecer. ¡¡Fueron tantos mis regalos regados con rica miel!!

 

Hortensia Alcalá García

 

 

2 comentarios:

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Qué bonito y sensual, es que el amor cuando se disfruta de verdad... sabe a miel.

Un abrazo.

hortensia Alcala dijo...

Lo malo es no tenerlo. Lo bueno tenerlo y poderlo contar.
Cariñoso abrazo.