miércoles, 28 de diciembre de 2016

Escucha Tu corazón


Escucha a tu corazón  (Narración poetica)
  
  
Hay  vidas que  se pierden, o   en la inmensidad se alejan.  
Luego ay vidas que se olvidan mientras otras se recuerdan.
 También  vidas que se mueren, que se mueren y nos dejan.
Hay   vidas compartidas  divinas  o  adivinadas. 
 Las vidas que enamoran y las hay… ¡enamoradas!

También días que amanece  tras una noche cerrada.
Hay cuerpos que se estremecen  cuando llega la alborada.
Nuevos amores que  surgen o surgieron de la nada…
  -y que conocen tu vida  aunque nunca  lo observaras,
-mirando  las hojas muertas a través de la ventana.

 En la quietud del tiempo no  se mueren  las palabras,
- si las dices con  amor, ni si así  son  recordadas.
Mas si se van las promesas, las que no salen del alma;
Las que  el   viento de  la tarde  se las lleva  muí lejanas.
Y si el corazón te dice que te despiertes al alba,
 -hazle caso al corazón, quizás sea la razón  de   felicidad tardana.

Autora: Hortensia Alcalá García


martes, 27 de diciembre de 2016

La danza de la pasión

Oleo: Hortensia
 
La danza de la pasión 
 

Baila bailarina… baila la danza de la pasión.

Muestra   tu rostro divino,  reflejo del corazón.

Caprichosa danza  al viento, sin sonidos  ni redor.

Espejos de cristal fino,  violines de fina voz.

En  nácar  de seda  envuelves   tu destreza y tu tesón.

Baila, Baila, Bailarina… La danza de la pasión.

 

Hortensia Alcalá García.

 

 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Noches de terciopelo


NOCHES DE TERCIOPELO

 

Cuando en el sentir del alma  dibujamos

un lucero,  quisiéramos que este sea  el

que mas brille en el cielo. Alumbrando

nuestras noches- las noches de terciopelo.

 

Momentos de nuestras vidas  las que pasan en

silencio, el silencio que adormece los anhelos

y deseos.  Son los sentires del ama- del alma

y de nuestros cuerpos, cuerpos amantes que

amarran  o desatan los momentos.

 

Quise dibujar  la noche y eternizarla en el tiempo

que nos cubra con su manto de intensos  colores  nuevos

- brillantes como tus ojos cuando arden de deseo –

 Cuando quemando mis manos mientras brillan

 los luceros, nos arropa con su manto

las noches de terciopelo.

 

Autora: Hortensia Alcalá García

 

 

jueves, 15 de diciembre de 2016

Un susto de muerte


(Un susto de muerte)

Prosa en  Sátira: Autora: Hortensia

 

Hoy al despertarme, “me busque”- no  supe bien en donde me encontraba y “me toque”- lo primero por si me faltaba alguno-me toque  los pies; al comprobar que los dos estaban y también la bolsa de calientapiés, me puse extendida - estire las piernas - estire los brazos,  me   estire enterita…y me  sosegué.  –Al  poco rato y por quedarme tranquila,  mire mis manos… que a la  cabeza me las lleve, el pelo  enredado  estaba y me conforme. -; Me di la vuelta en la cama para volverme a dormir, mire al espejo con luz tenue y   vi mi cara  toda  estallada  y me asuste. De pie en la alfombra   atente el espejo  por si estaría  escarchado  o roto- no,  ninguna de las dos cosas!!  Lo que vi era natural…pero se me  quitaron las ganas de dormir y me levante.   De nuevo el espejo me  traslado la vista a más lados del cuerpo…. Lo que vi no eran   simples fruncidos -no- aquello parecían los  barbechos de castilla preparados para la siembra del cereal, allanados -ya casi ni marcas de cerros, ni  siquiera por los peñascos  pude ver algunas  avenas locas, de color pardo; secas, sin vida…  Solo me cercione de que todo era  -real.  Respire hondo y pensé… no pasa nada, esto se tapa y nadie lo ve.

                Fui a la cocina y desayune,  Joe” si parece que me duele un diente-y eso no puede ser, serán cosas mías… –Y lo deje,  ya que los dientes de dentaduras, es imposible que pueda doler.

Hice la cama y al agacharme…ufff, solo un poquito me maree. Me dije entonces ¡venga mujer no pasa nada limpia la casa, sal a la calle y relájate.

                Voy a la ducha para ducharme,  que yo bien limpia me he de poner. Que a nadie importa si me mareo, ni mis arrugas, o cerros planos-si el diente  falso  puede doler.

                Con mis ropitas, mi gel de hiervas, champús  al huevo,  cremas  Online  muy buenas  que me dijeron quitan arrugas  y quitan pelos… te dejan nueva por todo el día…mira que guasa que tiene ellos…los que las venden!!  y  tú en la ducha toda mojada y  pica el cartero. Quién  será ahora, que estoy melada, salgo a la puerta,  y el muy guarino se  echa a reír.  Y yo me enfado y no le pago así escarmientas que yo otras cremas al mismo precio y desde casa puedo pedir.   Vuelvo a la ducha, se termino el gas y yo con fría como que no.  Vaya mañana que me estoy dando y… es que hay días,  en  que  en  la cama sin pasar frio  es lo  mejor.

 Hortensia Alcalá García.

 

                                                                                                                                             Fecha: 15/12/2016

lunes, 12 de diciembre de 2016

ESTUDIO DEL PATRON -TIPO RECTO CORTO (Lección 2 – 3).


ESTUDIO DEL PATRON -TIPO  RECTO CORTO  (Lección 2 – 3).
 

Diferencias entre los patrones de espalda y  delantero

 Fotos;Hortensia

La figura 3 representa la espalda y el delantero, los trazamos con las medidas tomadas  en la lección anterior. Observaremos que son iguales los hombros, costado y

la anchura del escote. En cambio, tienen diferencias en:

1.º- El centro, o línea A-B, es más largo en el delantero que en la espalda (2 cms). A esta diferencia la llamaremos en lo sucesivo  DESNIVEL DEL TALLE DELANTERO.

 

2.º- En la espalda, el escote baja  solamente 1,5 cms; mientras que el delantero es tan bajo como ancho. E/J. 7 CMS.
 

3.º- La línea I-J de pecho mide en el delantero 2cms más que en la espalda. E/j, para una  vuelta de pecho de 92+ 4 =96 cms; la cuarta parte, 24 cms; corresponderá a la espalda- desde I a J. Según  la explicación anterior, en el delantero medirá esa cuarta parte, más 2 cms;  o sea que serán 26 cms. 

 

4.º- Desde G hacia D pondremos la medida de sisa, será 17 cms; y señalamos el punto H.  Mediremos la distancia  que haya resultado entre D y H. (en este ejemplo serán 21 cms.) y pondremos esta medida desde B hacia arriba, señalando el punto I. Luego trazaremos la línea de pecho,  que empezara en el I, pasara por H y medirá la cuarta parte de vuelta de pecho, más 2 cms;  serán 26 cms cuyo extremo señalaremos con el  punto J.

 

5.º- Calcularemos la tercera parte de la medida de sisa, o sea, 17: 3=5´6 cms.

Pondremos  este resultado desde H hasta arriba para señalar el punto K, en el cual profundizaremos -1´5 cms. Y marcaremos el punto  M. Ahora podemos trazar la sisa. Con curva suave que empiece en G, pase por M y termine en J.
 

6.- Alargaremos la línea B-D hasta que mida igual que I-J, o sea 26 cms; señalando el punto L.

Luego trazaremos la línea J-L que es el COSTADO provisional.

Recordar que el delantero mide 43cms, de largo y la espalda solo 41. (Repasar medidas). Es decir,  el delantero  I- B. Costado  J-L2. 
 

7.-Trazaremos una curva desde L2 a B, que será la cintura.

Con esto termina el patrón delantero cuyo contorno perfilaremos con lápiz rojo o “similar” para recostar, exactamente por ese contorno.
 

Nota: En la foto de los patrones verán claramente las diferencias y detalles.
 

Espero les sea fácil de entender. Seguro que más adelante será “coser y cantar”.

 

Cordial saludo  compañeras/os.

Hortensia

 

 

viernes, 2 de diciembre de 2016

La séptima década de la vida. –biográfico:


La séptima década de la vida. –biográfico:  

Valoración del año  que ya nos  acerca al final,  y lo hace como en mi caso finalizando  la sesta década de mi vida.  La que comienza   ya será creo yo la peor, la más corta “la que el numero 7, “me gusta poco pero  el 8 ni te cuento!! –Si las anteriores pasaron rápido, está  seguro que será la que ponga el  FIN, de la película que fuimos generando  en el  caminar  por los atajos o caminos, cortos, largos, pedregosos, o llanos.

            -De  los últimos diez años, tengo que decir que  fueron rápidos, tal como entraría el año- ya salía de nuevo. Sera porque me toco la jubilación y con ella pude hacer y conocer cosas nuevas. No estuvo nada mal, ya que me toco la experiencia de ser abuela y  ver  cómo vive aun mi Madre con 100años, entre otras muchas cosas.   -Cosas que pude aprender y hacer de ellas mi nueva situación y modo de vida.

            Pero este año, no ha sido el mejor de mi vida, yo lo catalogaría como muy malo, “quizás debido a mi rebeldía” o tozudez!! La que me ha perseguido siempre, y que la adormecía…. “No la dejaba ni asomarse”. Aunque no me arrepiento de algunas cosas de las que he vivido. Tal como mí escapada al pueblo de mis raíces…. Esa escapada se la aconsejo a cualquier persona que vivió   70años, lejos de su propia libertad. Primero en la niñez,  por ser dependiente y después por ser servicial; y más tarde por tener más obligaciones que devociones. “La libertad”  es un derecho que todos tenemos… y que no la  disfrutamos, ni la vivimos; en la mayoría de los casos.  

            -Pero la vida continua; y la vida  es lo bella o no… de cómo la queramos ver.  “Ay que usarla porque solo tenemos una”. No estoy descontenta!! Tengo que decir que vivir esos meses en soledad y sufrimiento,   además en el pueblo en que nací, me resulto  de lo mejor que yo he vivido hasta el día de hoy, a pesar de todo, que ha sido una vacuna para curar el alma.- Y que no tengo otra cosa que agradecimiento para las gentes de allí, de todas las edades y condiciones. Por lo que tendré que agradecerles de todo corazón  eternamente. “Preguntaron muy poco y dijeron mucho”.-fue así que hice el camino, y se quedo abierto. Ya no me pierdo  en el caminar.

            En la niñez y juventud, nos creemos que solamente nosotros viviremos siempre,  comenzamos a ver la realidad mucho mas tarde.  …Y  resulta algo traumático” mientras tanto nos van llegando otros momentos, los que nos  conciencian… que no podría ser lo de quedarnos para siempre. Ni mucho menos!! Ya que los caminos no se cierran ni se desandan, solo los vuelves a camina, por que quedaron marcados.

Nada vuelve en esta vida, aunque busquemos por todos lados. Solamente nos llegara lo que nuestros destinos nos tengan asignado; -aunque no nos guste. La vida al final es como un sueño en primavera. Mejor  intentar ser felices, y siempre esperar  la luz que nos alumbre los caminos.

Sueño de Primavera

 

Ya huele a primavera

A  lirios encendidos.

Arroyos de aguas claras

Fugaces hacia el río.

Allá en la vieja encina

la tórtola hace el nido.

Traerá de nuevo vida

Traerá  su canto vivo.

Lagunas que a lo lejos

recogen el surtido.

Que saciaran la sed

de tantos seres vivos.

A un lado las cigüeñas,

al otro lado el mirlo.

Lechuzas que en la noche,

Vislumbran amoríos.

La bella  solitaria con

Ojos amarillos

Sonríe   a los cortejos

de búhos y mochuelos

Que bajo las estrellas,

le lanzan  un suspiro.

La alondra mañanera,

de sueño distraído,

da paso a un

Nuevo día, radiante

con su trino.

Mientras la gata parda

temprano habrá salido,

A saludar al gato que

la observa escondido.

Relinchan los caballos,

el perro… algún ladrido.

El verde de los valles

me hace soñar contigo.

…Y mientras la vida pasa

los sueños se han fundido.

 

Hortensia Alcalá García

 

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Promesa fatal


Promesa fatal

  (IV)

 

            Pasadas unas semanas solo el silencio se hizo visible en la vida de Dora, no podía entender que Eliseo no apareciera por ningún lado  paseando a su nieto en el cochecito.

Dora habla entre sí,  se dice no entender que quizás el hombre de los ojos azules y pequeñitos,  se molestara por el despiste de  extraviar  el libro...pero es cierto que fue un olvido  “sin fundamento,” Tendría que fijarse un poco más en lo que tiene entre manos.

 

            Al día siguiente,   Dora se  pinto las uñas y  cambio de peinado, uno algo mas juvenil. Se vistió con colores más vivos y vanguardistas acordes a la época estival.

Se puso un poquito más del perfume que utiliza, porque sabe bien que a Eliseo también le gusto. Ella  lo notó cuando en el parque se acerco a él.  Así que se decidió a salir  a la calle de nuevo a despejarse  porque estaba aturdida e inquieta.

 

            Un chaparrón inesperado  le hace refugiarse en una cafetería, donde pide un café y el periódico.-  No para de llover!!  Dora es curiosa por eso se sentó en la mesa más cercana a una ventana,  para  ver cuando cesaba la lluvia.  Por unos instantes se ausento del mundo… apoyando el codo en la mesa y la  mano en la frente,  suspiro. Después tomo el último sorbo de café y retiro de su lado el periódico. Cruzo las piernas  golpeando la mesa  de al lado y al separarla de la  silla, vio sobre la mesa un libro como el que ella perdió en el parque.  Se puso nerviosa y sin pensarlo lo abrió y fue a la última  página... Dora  Antúnez Muñoz.  ¡Menuda sorpresa! Se dirige a la barra y pregunta  al camarero de la cafetería  como llego el libro hasta  allí a lo que él contestó que no tenía ni idea.

 

            Dora continuo pasando hojas del libro hasta que encontró una nota escrita  en el reverso de una tarjeta de direcciones  de una   asesoría jurídica. La nota decía: “fue una promesa, Dora lo siento”.   Esa noche seria para Dora una noche complicada, pues Eliseo  tenía 73 años, entonces no podía ser de su trabajo la tarjeta.

 

            Era domingo sobre el mediodía, se celebran comuniones. Dorita la nieta de Dora  junto a su familia salen de la iglesia tras recibir por primera vez el  sacramento de la eucaristía. Entre el tumulto Dora busca el modo  de  apartarse unos minutos de la familia.

Tercia sobre su brazo izquierdo   la chaqueta de Dorita, que ella  días antes tricotó para ese día. Era beige con una cinta  azul  en  la cintura. Dora, siente la necesidad de  ir al parque del palacio del Duque de Sotomayor, que fue tan amable hace un tiempo de abrirlo al público para el disfrute de los vecinos  y visitantes  a la villa.  -,Al cruzar  la verja de entrada  al  entorno del  palacio ella sintió  como una sacudida de angustia, pero continuo la marcha adelante hasta el asiento de madera donde esta  normalmente se sentaba cuando  el banco estaba libre, a la sombra de un  gran Roble. Junto a los rosales de rosas roja y blancas.

En esta ocasión  alguien ocupaba el  asiento, pero ella se sentó  también ya que parecía estar algo mareada.  Dora paso los  dedos por su cabeza colocándose el pelo, después se froto las manos y puso  encima de las piernas la chaqueta de Dorita.

 

             El hombre de mediana edad la miro, se incorporo y le pregunto si se encontraba bien. -Si muy bien gracias- contestó Dora.   El hombre joven insistía en ayudarla, le presento sus respetos y le dijo llamarse Bruno. Ella le dijo su nombre. En este caso fue Bruno el que tuvo que sentarse rápidamente. Bruno  le dijo que desde hacía unos días, se acercaba a ese sitio para buscarla, que debía darle un recado. -Que el recado se le perdió...y no sabe donde   lo dejo. Que si su padre levantara la cabeza le pondría fino, por ser así de despistado,  pues no le gustaban los descuidos a su padre... pero Bruno continuaba despistado y no se fijo que Dora  lloraba al escucharle, que ya supo el por qué de la ausencia de Eliseo.  Bruno continuaba relatando… y  Dora llorando. Bruno le contó que su padre le dejo el recado y le indicó donde podía encontrar a la mujer que le limpio la cabeza con una toallita de bebes.

Que Dora tenía  la  sonrisa   más maravillosa que vio jamás.

Que le hacía temblar si le  miraba.

Que él no podía mirarla, porque le gustaba a rabiar.

 Que él le prometió a su esposa desaparecida de  larga enfermedad, que  jamás se fijaría en otra mujer. Y no fue su culpa ni él  la busco, pero apareció la mujer.

 Eliseo,  luchó contra  su propia voluntad.

 Delicado de salud. Forzosamente   cumplió  lo prometido  a su mujer, para la  eternidad.

Ella: Dora.

El: Bruno.

Hortensia Alcalá   García  
Autora:

jueves, 24 de noviembre de 2016

El color de sus ojos


 

 

 

 

El color de sus ojos

  (Dora y Esieo)

III

 

            Por fin en  esta tarde primaveral,  se dejo ver el sol que últimamente se aletarga, perezoso  a entregarnos su luz y el calor que tanto necesitamos. Las plantas para crecer  y las personas para alegrarnos un poco la vida, ¡alegría que tanto escasea!.

Esta tarde ella no fue  al parque, le apetecía   darse  una buena caminata  por el campo, adornado por  las últimas lluvias que dejaron  los prados llenos del verde habitual de  la época. Los arboles  con sus frutos  creciendo tras la  germinación floral.  

 

            El viento entremezclado con el sol acaricia su  piel. Mientras su vista  se precipita mirando a todos lados.  En el prado donde no entra el ganado las hierbas están altas y espigadas. Entremezcladas con  amapolas silvestres y restos de tulipanes exóticos que en la temporada anterior  tiraron los jardineros al limpiar jardines públicos.

 

            A nuestra edad nos fijamos mucho en los detalles, pocas cosas se nos pasan por alto:

Ver los  grupos  de las primeras mariposas; casi tan empalagosas como bellas, revoloteando entre los paseantes.

Los pequeños jilgueros, que coronan los arboles  mas frondosos vigilando   sus nidos  mientras acarrean el sustento para la hembra; que no descuida los huevecillos a los que ya  queda pocos días para salir al exterior del  cascaron y ver la luz sus crías…

 

            En el trayecto de cinco kilómetros de pista para pasear, de cuando en cuando  pasa un ciclista en  silencio. Ves como  se aleja  mientras unos  corredores entrenan para  alguna carrera . A lo lejos se escucha  la circulación en la carretera más próxima. Al igual que las aguas del rio al caer en cascada dejando entre neblinas  el entorno y  refrescando  el ambiente.
 

            En el  prado de hierba más cortas pacen  rebaños de ovejas autóctonas. Algunas  amamantan a sus corderos  recién nacidos. Mientras desde el puente alguien señala con su mano al cordero  más chico,  para que sea más tierno; según el dueño del ganado.
 

 El Comprador visitante: -Yo quiero aquel de la estrellita en la frente. ¡Si el que se pone ahora de pie para mamar!-

             El dueño del ganado toma nota en su móvil y le dice- ¿quiere algún otro más?-

-  Sí- responde el  comprador- Quiero también el  que tiene un parche negro  junto a la oreja-.

            Mañana esas crías colgaran de una barra de inox con las patas para arriba y la cabeza  para abajo. Tendrán  que orearse bien. En tres días  los comensales del  restaurante más próximo comentaran sobre la calidad  de las mejores carnes. Y por supuesto  acompañando con un buen “Rioja” de reserva para ellos y un finísimo blanco de cualquier marca será bueno para ellas.
 

            Hoy con tanta distracción Dora se ha olvido de mirar, por si Eliseo  hubiera podido pensar como ella y podrían encontrarse. Es que además tendría que ser así, pues el día  anterior ella olvido en el parque, el libro que aunque no le gusta…pero para eso lo compro; tiene que terminar de leerlo.  Ella supone que lo guardaría Eliseo para entregárselo al volver a verla. 
 

            Dora vuelve  de recorrer los casi  cinco kilómetros y al pasar el túnel del (bidegorri… camino rojo, sin coches). Lo pasará  corriendo porque es miedosa: le da miedo el silencio y el miedo. Le da miedo llegar a casa porque tiene miedo a la soledad,  a cenar sola. Teme Esperar el sueño...o soñar despierta, que ese es el peor de los miedos y de los sueños.

 

            Dora piensa en su libro...realmente piensa  que en su libro  se reflejan los ojos azules de Eliseo. Aun siente en su mano el calor de la piel al limpiarle la cagada del incordioso pajarito.  Eliseo tenía las manos frías y algo temblorosas, como su voz; que le temblaba al agradecerle a Dora que le limpiase la  cabeza.

 

            Quizás Eliseo piense también en Dora. Tomara el libro en sus manos, sin atreverse a leerlo. Porque  tiene... eso...tiene miedo. Miedo a que ella se dé cuenta, de que piensa en ella...que sueña en ella. Que Dora no sabe que él tampoco duerme por la noche hasta deshoras....que   el ya en su mente duerme con ella.

 Dora no puede terminar de leerlo. Eliseo no puede por respeto o  miedo. ¿Que pensara ella?

Y Dora piensa en qué dirá Elíseo al ver  el libro y lo que lee, “el color de sus ojos”.

Ella: Dora.

Él: Eliseo.
 

Hortensia Alcalá García

domingo, 20 de noviembre de 2016

Escucha a tu corazón


Escucha a tu corazón

(Narración poética)    

Hay  vidas que  se pierden, o   en la inmensidad se alejan.  

Luego ay vidas que se olvidan mientras otras se recuerdan.

 También  vidas que se mueren, que se mueren y nos dejan.

Hay   vidas compartidas  divinas  o  adivinadas.

 Las vidas que enamoran y las hay… ¡enamoradas!

También días que amanece  tras una noche cerrada.

Hay cuerpos que se estremecen  cuando llega la alborada.

Nuevos amores que  surgen o surgieron de la nada…

  -y que conocen tu vida  aunque nunca  lo observaras;

-mirando  las hojas muertas a través de la ventana.  

 En la quietud del tiempo no  se mueren  las palabras,

- si las dices con  amor, ni si así  son  recordadas.

Mas si se van las promesas, las que no salen del alma;

Las que  el   viento de  la tarde  se las lleva  muí lejanas.

Y si el corazón te dice que te despiertes al alba!!

 -Hazle caso al corazón, quizás sea la razón  de la  felicidad tardana.

…Y como amar no es pecado… se que sin  pecar  se ama.

 

Autora: Hortensia Alcalá García

jueves, 17 de noviembre de 2016

Llanto de Madre


 
¿Madre  por que estas llorando?     II episodio

 

Llanto de madre

            Sabemos  las mujeres que una vez de ciertas edades nos gusta estar tranquilas. Ya no estamos pensando en tonterías de amorío ni nada de eso. Decimos  que eso es para la juventud. Porque al final los hombres son todos iguales y nos quieren para saciar sus deseos masculinos,  y  tenernos de  cocineras y planchadoras...etc. “Coño”, yo!! personalmente amigas, creo que esto no es así; sino que se negocia con ellos. -A  los de nuestras edades les costara aprender, pero si les interesas aprenderán ¡eso seguro!

 

            Y es que  será bonito vivir aquello del parque y los besos robados al lado del jazmín. ¡Como veinteañeros! Esperando que se abra la flor; y poder sentir por todo el cuerpo el revoloteo suave y   silencioso de las mariposas,  en tu cuerpo de  mayor con alma  de niña.  Esa alma grandiosa de mujer generosa; cuerpo y alma de madre indulgente y dulce. Que dio la luz a otros ojos y vida a más vidas; olvidando incluso la suya propia para que a estas no les falte lo más esencial para: crecer, formarse y después volar.

            -Volar del nido materno para comenzar con el suyo propio.  -Es entonces    cuando la mujer se siente más sola  que en lo que lleva de vida. Porque  se le termino el amor, marcharon sus frutos y la vida parece pararse en el tiempo; quedando como obsoleta.

 

            Después  pasas unos años de reflexión, tratando de encontrarte; ¡porque no estás, no vives!! La mujer y  madre queda  olvidada, esperando siempre a que alguien le llame y le recuerde  quizás el único gran título que posee. - ¿Madre como estas?.... ¿Por qué estas llorando?- preguntan. -No estoy llorando hijo... ¡solo que  mi  voz... a veces  falla!

 

            Un buen día ya cansada de tanta tranquilidad, nos decidimos a  salir algo más a la calle con o sin amigas. Aunque  sea a ejercer de abuela....pero de abuela  moderna. Y como siempre tendremos cercano a donde vivimos un precioso parque, nos acercamos apartándonos del bullicio de niños en bicicletas o patinetes. O con un balón de reglamento “que pobre del que le toque el balonazo” etc.…

 

            Otro buen día  te encuentras sentada en el banco que esta junto al rosal de rosas rojas, -de un rojo pasión que impresiona. Al lado siempre abra otro rosal de rosas blancas....junto a un azahar. ¡Menuda combinación, de aromas perfumando el entorno!

 

            Un lunes por la tarde, alguien se acerca también con su carrito de estos modernos, bien proporcionados y cómodos para que los bebes se sientan  agusto. Para eso se lo regalan los  abuelos...para después pasearlos con mucho orgullo. Así además como se dice...matamos el tiempo.

            - Como decía, entre tanto lees ese libro que tanto te está costando terminar, porque a decir verdad; no lo entiendes y relees una y otra vez hasta cansarte. Lo dejas  en el asiento de madera y te pones a mirar al cielo por si llueve.

 

 Pues en esto  se acerca un señor  que se sienta en la otra esquina del banco. Él no comenta nada pero tú le dirás:

 - ¿no tiene usted algo para ponerle en la capota del carrito?

-Mire que ahora en esta época anda mucho pajarito y le pueden caer las cagadas al niño en la carita!!  El señor le mira con sus pequeños ojos azules. Se pasa la mano por la cabeza, ya escasa de pelo  y le responde - Pues no, no tengo nada;  a mi hijo se le olvido ponerme algo por si acaso.
 

            -No pasó mucho rato para cuando el impertinente y repetitivo pájaro soltó sus excrementos al aire, alcanzando en medio de la cabeza de Eliseo; que así se llama el hombre de los ojos azules y pequeños. Dora,  que es el nombre de la señora que a pesar de sus 62 años está muy bien  de presencia y de salud;  haciendo uso de su gran dominio femenino, se  acerco  a la  par de Eliseo con unas toallitas húmedas, a limpiar con suavidad lo que el susodicho pájaro  propino  al señor  Eliseo. Él con gran nerviosismo le agradeció el acto a  la mujer del parque, que dejo el libro en el asiento de madera porque  se aburría leyéndolo.

 

Ella: Dora. Él: Eliseo.

 

 Hortensia Alcalá García

8/5/2013

domingo, 13 de noviembre de 2016

Enamorarse del amor" despues de los 60


AMORES TARDIOS

I

 

 

            ¿Qué tiene de malo el amor después de los sesenta? La soledad no es la mejor  compañía.

            Vivir plenamente  enamorados…o enamorarse en  la última etapa de la vida puede ser el mejor  remedio ¡Y no se compra en farmacias!  Se gana en salud, sin gastar un € en medicinas para el dolor “aburrido” o el sueño que no llega.

 

            Mujer no te arregles y te pintes los labios sólo para salir  de compras  rutinarias.

 No esperes todos los días a que te visiten tus familiares; ellos lo harán cuando tengan ganas o tiempo libre para ti.

            Si vives acompañada y mantienes el amor de tu compañero; ponte guapa para ti y para él. No te descuides, ni  descuides el amor.

            Si vives sola porque tu compañía se fue  lejos para no volver, porque se le acabo la vida.  O en su caminar  se topó  con otros ojos y otros labios, al que se le fue su mirada…porque nuestros propios ojos nos traicionan a veces... ¡eso es así!

            -Entonces ponte guapa para ti. Ya lloraste lo suficiente. Píntate el pelo...encuentra tu estilo...ponte carmín en  los labios...laca en las  uñas...y  sal a pasear. Toma la luz del sol, busca con la mirada las cosas bellas que tendrás a tu paso. Sonríe  a la vida, que tu aun eres eso....vida.

 

            El día menos pensado, alguien en alguna parte, te dirá - Tienes unos ojos preciosos y unos labios.... ¡madre Mía, tus labios!

Entonces tú te quedaras callada, pero le sonreirás agradecida porque  tu autoestima...hace mella  en ti.

Primer punto: Te sentirás  tan bien que en unos días solo pensaras en esas frases. Que recorrerán todo tu cuerpo activando algo que dormía dentro de ti, sin tu darte cuenta que  lo tenias...solo que estaba dormido. Lo cual me temo, que aquel dolor “aburrido” en unos días no necesitas  tratarlo ni el de  buscar el sueño; ya que este llegara cada noche... dulce, muy dulce.

 

En pocos días: la memoria nos juega malas pasadas y no conseguirás recordar su rostro. Pensaras-”Va eso se lo dirá a todas, además guapo no me pareció... ¡joe! Pero me gusto su sonrisa, y su voz. Entonces saldrás de nuevo a la calle, sabes bien por donde le podrás ver otra vez.

            En el  gran parque  verde, al lado de  unas plantas de jazmín;  a punto de reventar- para mostrar  sus pétalos perfumados inconfundibles. Allí estará. Con el paraguas en una mano y con la otra intentando encenderse un cigarrillo...ese cigarrillo que aprendió a fumar en su adolescencia, y que no es capaz de retirarlo de su vida.

 

            Él se dará cuenta enseguida y se acercara a ti, que te quedaste como una pasmarota cohibida haciendo que buscas algo en el bolso; mientras la lluvia fina  del día desapacible cae sobre tu pelo. Te sientes incomoda  al pensar que estarás feísima con el pelo aplastado o que el tinte de este  te escurre por la frente ¡que bochorno!  Pero él se acerca y te cubre la cabeza con su paraguas replicando -Qué guapa estas con el agua escurriendo por tus ojos. Me encanta ese peinado, al igual que tu color del carmín ¿es nuevo?- Entonces te gustaría salir corriendo pero no puedes. Tienes que conseguir poder verle bien las expresiones al hablar, el brillo de sus ojos que te miran, tranquilos sosegados. Esto te tranquiliza y te sientes en el cielo. Así cada día desearas que llegue el siguiente, y esperar juntos a que cese la lluvia, salga el sol, ver si se abre la flor...y no solo la del jazmín que esa se abrirá ¡fijo!

 

Hortensia Alcalá García