miércoles, 6 de enero de 2016

A Pastora

A Pastora:
(A Pastora le dedico  esta mi humilde poesía).

Un pequeño gorrión se poso en  mi  reja…
-de mientras amanecía.
Repico: Le pedí marcharse que dios dormía
-“y no se  debe  despertar a Dios”
El Gorrioncillo,   su canto tristemente repetía.
¡¡Yo volví a llamar a Dios, pero no me respondía!!
Dios celebraba en el cielo la llegada de una amiga,
-la llegada de Pastora
-que marcho sin despedidas, se llevo nuestro cariño
-su talento y su valía.
Pero se olvido llevarse  su dulzura  y simpatía.
Su figura y su mirada,  su sonrisa y
Cortesía.
Al   recordarte siempre Pastora
Diremos que Dios dormía y no  pudo  retenerte
-ni alargarte más la vida.

Descansa en paz Pastora
Los  recuerdos no mueren.
Pétalos  de rosas blancas lloran
Lágrimas  tristes,   ¡en tu  recuerdo!

Hortensia Alcalá García

2 comentarios:

Jose Luis Tirado dijo...

Dios duerme cada vez que se nos va un ser querido, pero, como tú dices: los recuerdos no mueren. Los sueños, tampoco. Me gusta mucho, Hortensia.

hortensia dijo...

Pues si, hace un año se durmio para siempre, aunque la vida sigue, es asi sucesibamente.
Muchas gracias. Un abrazo