viernes, 23 de septiembre de 2016

Las visitas en las noches de Tomi


Las visitas en las noches de Tomi

Hola Abuelo; esta mañana estamos un poco tristes por lo de la Abuela. Tienes que contarme bien clarito, lo que le paso y como se encuentra, ¡¡Yo te diré otro secreto!!

"Tengo que decirte que me gusta que llegue la noche"

Mira Abuelo a mis amigos Blas y Paulita, les  compraron mochila nueva, pero ya no tienen  dibujos de Pepa pigg,  o de Caillou. Ya nos estamos haciendo mayores,  y eso que me gusta ser pequeño. “Aunque los mayores nos digan mentirijillas” sé que es por no hacernos daño.

            Hola, hoy no tengo hambre, vengo algo disgustado de la escuela;  la mamá  de un niño,- ¿sabes el amigo que  solo tiene mamá porque a ella no le gustan los hombres, “esto también me lo tienes que explicar Abuelo, yo no lo entiendo; pero ella   les decía a las  profesoras  que vaya desgracia  la de nuestra casa, y les  redecía… con el nombre del tío Tomas  para aclararse bien; a la vez que les comentaba que yo me hacia mayor  como los demás amigos.

            Abuelo quiero ir al hospital, porque esta noche  Mamá no vino sola a casa,  me alegre mucho por que vino con su Mamá,  están juntas, Abuelo… ¿Por qué solo están por las  noches- donde se juntaron?

-Tú le decías ayer  a la señora Luisa, la vecina, que   tú podrías hacer de Padre, Madre y Abuelo, yo lo escuche y quiero que sea lo que sea; que no  te preocupes que también está  el tío Tomas, y además es way!! Pero yo quiero visitar a la Abuela para tocarle los ojos, y la cara… y darle besos, así como ella me los da a mí.

            Hola Mamá: decirte que cuando vengas esta noche,  ven sola, para que me digas algo de la abuela,  la casa esta triste y el abuelo y el tío Tomas también.  Por eso  te pregunto si sabes  donde esta yo tenía mucho sueño pero entrasteis las dos, más que verla  hoy su voz.  ¿Por qué no  oigo ni veo a  Papa?  Creo que deseo hacerme mayor aunque antes dije que no.

            También le diré a la Abuela, que no se preocupe que ya no le asustaremos más,  mis amigos y yo con las salamandras, aun no es verano y hay pocas y son adultas. Cuando haga calor llegaran las pequeñas que asomaran los “hocicos”  por las ranuras del afechadero.  Es entonces que  cuando la Abuela al abrir la puerta los ve y tira la llave al suelo y dice “coña, jodia salamandrina”- a mis amigos eso les da mucha risa!!  Te diré un secreto, a la Mama de Blas le pusimos dos  cada uno o sea; seis salamandras bajo la almohada.

 

Autora: Hortensia Alcala Garcia
 

(IV.  Episodio)