jueves, 23 de enero de 2014

Silencios callados. Pobre niña pobre. (Autorelato)


SILENCIOS CALLADOS



Como quisiera volver al tiempo,

retomar mi vida, volver al comienzo.

raíces profundas que a penas recuerdo

aquellas raíces que olvidó el silencio.


Silencios callados: callados o inciertos.

Siiii!! No digas nada, las paredes oyen y

rejas no quiero. Llanto y mas llantos y muchos

desprecios. aquella chiquilla piel de terciopelo.


Cargando la ropa, tabla lavadero

con una rodilla sobre mi cerebro.

Camino al arroyo, el camino viejo

mis tiernas manitas rompían el hielo.


Pobre niña pobre, el polvo en el suelo

abrojos punzantes  clavan en mis dedos

aquellos deditos de niña tan tiernos

sandalias de goma verano e invierno.


Tropel de caballos se oyen a lo lejos

voces de pastores, don-don de cencerro

que avisan que toros vienen desde lejos,

subirse a la encina ¡¡corre, que no hay tiempo!!


Pobre niña pobre, llorando en silencio

por miedo del toro,también del vaquero.

Culebras,lagartos y escorpiones negros,

cruzan los caminos caluroso infierno.


Rebaños de cabras, pastores, cabreros

sombreros mojados...van a paso lento

con su manta al hombro, cigarrillo negro

sombras del camino de carrascos muertos.


En la vieja cesta la comida llevo, un “cachu”

de pan, naranja y un huevo, agua del arroyo

con mi mano bebo. Por que hay que comer, que

hambre no tengo, por que hay que beber y

de sed me muero.



Pobre niña pobre, sin libro de texto, solo una

pizarra  con un lapicero. Dos y dos son cuatro

que dicen los viejos y si ellos lo dicen; yo todo

lo creo. Creencias sin dudas y mucho respeto.


De mientras la ropa que lavo y la tiendo

vuelan por mi mente muchos pensamientos.

Conocer quisiera otro mundo nuevo

donde no haya arroyos, ni ropa, en el cesto.


Ya: tiempos lejanos que me fui y no he vuelto.

Miedos olvidados, futuro mas cierto, mente

mas despierta, zapatos ya tengo y medias de seda

y vestidos nuevos. Crecieron las manos de niña en silencio.


Pasaron los años, vuelven los recuerdos

aquellos de antaño de tanto silencio.

Buscar mis raíces es lo que ahora quiero.

Raíces profundas buscar en mi pueblo.


Un mundo embarrado es lo que ahora encuentro

terrenos baldíos, recuerdan a muertos.

No encuentro el arroyo, ni gente en el pueblo.

Mis manos de niña, fruncidas observo.


Campos de algodones ya todos desiertos.

Pobres campesinos de trabajo exentos.

Malditos recortes,  miseria en los pueblos.

Triste Extremadura, es lo que me encuentro.

Pobre niña pobre...sin raíz ni pueblo.

Hortensia Alcala Garcia