miércoles, 5 de agosto de 2015

Un palpito de amor


Un pálpito de amor 

 

La lluvia vespertina cesó. Noche  sosegada; mientras los sueños  reposados dan paso a la alborada de un mágico día, que  me  quedara gravado para siempre.   Horas más tarde conocería a alguien especial en mi vida- alguien que a buen seguro me hará despertar del letargo de tantos años de soledad. 

Voy al aeropuerto a  recibirle: Llego a la vez del aterrizaje de uno de los primeros vuelos de la mañana,  en el que viene la persona tan esperada.

 Me parece estar tranquila… pero un cosquilleo me recorre el cuerpo  a la vez que la sonrisa hace presencia en mi cara. 

Al alcanzarnos  con la mirada… un pálpito”  sé me hace sentir en el alma,  que al saludarnos   note que tu mano me quemaba, como el fuego de una lumbre,  cuando se queman las jaras.

Sin rumbo fijo… nos fuimos paso lento de mañana. Solo el canto de las aves  en los parques se escuchaba. 

A la sombra del  tilo, en el camino  nos sentamos  para  amarnos.

Junto a ti  inhale el perfume de la dulce  flor y,  sorbí  de tu boca el más ferviente sabor del que puede saborear una mujer con el alma enamorada. 

Este día  seria inolvidable para mí  y a buen seguro… para ti que tan solo te encontrabas.

El canto arrullador del pájaro jilguero desde su nido nos regalo su trino.  Mienta  acariciándonos al susurro, del amor la  ternura se palpaba.  

 

Hortensia Alcala García