martes, 14 de septiembre de 2010

Loa a la Virgen del Casar de Portaje

A la Virgen del casar


Señora y amiga nuestra, Si un día  nos perdemos queremos que sea aquí donde tu bien cerca estas, donde tenemos agua y el cobijo que nos das.
Como en los sueños

Yo  soñé que me perdí, el miedo me perseguía, yo  invoque tu nombre  y me llevaste ante ti.

  también caminabas junto a mí, estaba oscuro, pero no tuvimos miedo, ¿Te acuerdas?
Si!
Una luz que nos guiaba  a su Ermita  nos llevo, la puerta estaba cerrada pero ella nos la abrió.
Dormimos junto el altar, con su manto nos cubrió, allí estuvimos  con ella hasta que amaneció.

Yo soñé… Que la mano tú me diste para subir a tu altar
Quise pedirte pendón,   y no me dejaste hablar
Con lágrimas en los ojos,  algo te quise contar
Y tu pronto lo encendiste,  y me dejaste soñar.
Y cuanta paz. Tú me diste… Virgencita del Casar.

No quiero contar mi sueño.
Ya que vergüenza me da,
De todo lo que pedimos y
Si puedes nos lo das
Gracias mil gracias te doy
Por tu amor y tu bondad.

í yo estuve allí

Soñé que era un pastor, que cuidaba su rebaño, con mi perro y mi bastón me pasaba todo el año,
Serranito  me llamaban  en la dehesa yo vivía
Yo no tenía miedo pues a ti cerca te tenía.
Tú eras mi amor, mi compañera, con humildad y cariño mi vida yo te ofrecía.
Cuando me toco la mili  ya que era obligación me llevaron para África  que tardamos un montón.

Ya pasado mucho tiempo a tejha volvería yo
Al regreso en aquel barco la tempestad no pillo,
Con solo invocar tu nombre la mar ya se sereno.
Me ayudaste madre nuestra por eso lo cuento yo, todos salimos ilesos de aquel barco que zarpo.

Cuando estamos en apuros, te llamamos siempre  a ti,
No te canses de nosotros que creemos tanto en ti.
Te acuerdas de aquella Barca, que por los años sesenta llenita de Portajeros, a causa de una tormenta, el rió quiso llevarse   para siempre y sin retorno, donde dios quisiera ir
Pero tú estabas allí.


Esta cuadrilla de amigos  te servimos con amor, llegados de muchos pueblos que el destino repartió
Desde que fuimos bien chicus, pal trabaju nos llevo.
Venimos desde Madrid. Cataluña.
País Vasco. Desde Castilla León.
También  castilla la mancha. Andalucía,
Y por todo  Extremadura nuestra tierra ¡como no!
Todo lo llenamos de lo mejor, Portajeros, Portajeras,  que nos fuimos un montón, con intenciones muy buenas, pues el trabajo era to.
Hoy nos juntamos aquí en un día de ilusión,
Pa- contarnos tantas cosas que la vida nos dejo…
Y decir que aquí dejamos un trozo de corazón.

Ahora para  despedirnos ¡asta luego!  ¡Que no  adiós!  Pues siempre estamos con tigo,
Nuestros campos, Nuestras fuentes,
Y nuestras puestas de sol.
Nuestras raíces profundas  no las dejamos (no)-(no)
Ya que  las llevaremos siempre muy dentro del corazón.
Hortensia



Alma de mujer

Es tan grande la hermosura,

Que revive la cordura,  en tu alma de mujer.

Si susurra en tus oídos, el dulce y fugaz sonido,

De el bolero de Rabel.


Hortensia