viernes, 31 de octubre de 2014

Cantares del corazón


Cantares del corazón


Cantares del corazón
De aquel corazón que canta
Vivencias de un nuevo amor,
Un amor con esperanzas.

Amantes ciegos que no ven nada,
Dejan su huella sobre la cama.
Cubre mis ojos, duerme mi alma
Dulce alimento en mis entrañas.

Rosas gardenias en mi ventana,
Alegres días, noches de calma.
Dulces los besos, vida en mi alma
En tanto el tiempo volando pasa.

Abre las puertas, cierra ventanas
Que el viento lleve palabras vanas.
Otros amores,  nuevas tonadas
En el recuerdo el amor canta.

Viejas quimeras con añoranzas.
Veneno quiero, mejor que nada.
Será tan dulce cada mañana,
Poquito a poco con sorbos de agua.

Entre sollozos la vida pasa,
Sorteando besos, ahogando lagrimas.
Algún recuerdo de viento en calma,
Bajo las noches más estrelladas.

El infinito se desquebraja,
Dolor punzante ya envenenada.
Un velo negro cubre mi cara
Mientras alumbran cirios de plata.
Llanto en la noche, sosiego al alba
Recuerdos viejos, viejas tonadas.

Viento en la noche de mar en calma.
Amores nuevos, por la mañana.
Recuerdos blancos…manos cruzadas.
Los corazones de dolor sangran.


Hortensia Alcalá García

martes, 14 de octubre de 2014

¡¡Al ESTILO DEL PODEROSO DON DINERO!!


 

¡¡Al  ESTILO DEL  PODEROSO  DON DINERO!!

(Episodio 12)
 
Día esplendido comienzos de otoño.  Dorita no tiene ganas de estudiar y propone a su madre  salir a pasear unas horas,  es lunes y  quizás necesite espabilarse.

En el Boulevard, se detienen a escuchar  un par de  temas de  unos  músicos “callejeros”.  Irene comento  “Que voz más  sensual” y… ¡¡el tío esta buenísimo!! Así quiso bromear con su hija  a la vez  que la bordeo por la cintura. -Tras unos momentos de silencio.

Dorita reprocha a Irene,  la frase que  soltó  al finalizar   la música.  Porque Dorita piensa que su Madre no debió de decir lo que dijo… por que  las madres no dicen lo que sienten,  que ellas ya tienen a sus maridos.  Pero Irene hacía mucho tiempo que no se reía, ni paseaba por Donostia, ya que vive en un pueblo cercano.   Pero  Irene casi nunca ríe, tampoco llora, solo se enfada….siempre esta de mal humor, se “cabrea”  por eso  esa tarde  Irene reía y hablaba y respiraba mientras mira  y mira- mientras respira y respira… muí  hondo  y vuelve a cerrar los ojos, como cuando bailo con Dorita. 

Dorita   se separa  a un lado de su madre, y le suelta otra parrafada- ¿Por qué tratas mal a Papá?  Porque  yo se que  le tratas mal, ¡¡te oigo  gritarle cuando llega,  tarde o a los tres días!!   Pero  viene de trabajar, si no quieres que te lo diga no lo hagas mas- que me tienes harta!!  Si la abuela no estuviera muerta, yo me quedaría con ella para siempre, así no te vería más.

Al pasar junto a la Perla Irene  da la mano a su hija   adentrándola en  la terraza de la cafetería, le ofrece tomas un pasten de hojaldré,  y un batido de  frutas. –Y  para ella pide un  Café cortado sin azúcar, corto de café.

El tiempo parece pararse, no cambia;   semejante día otoñal,  como para  no olvidarlo jamás. 

Vuelven  a caminar…antes de llegar a Hondarreta,  piensan subir unos minutos a ver el  Palacio Miramar.  Dorita continua   comportándose muí dura con su madre.   Retoma de nuevo  el tema anterior…reproches, quejas  incluso insultos.  Mientras la madre  intenta calmarla,  la chiquilla no va a razones. 

                 ¡¡No me toques   histérica si no quieres a mi padre tampoco a mí!!

   Un joven francés,   estudiante  de idiomas se les acerco  preguntando si necesitan ayuda,  tampoco salió  sin  bronca de la chiquilla de 16 años,  que eligió  un buen día para amargárselo a su madre.

Tres días después, Irene   pide a su hija sentarse un  rato que tiene que mostrarle algo.  No muí conforme pero   la escucha.  Sobre la mesa   le  despliega   un sinfín de documentos  fraudulentos, de su Padre.  Hombre de negocios. Irene fue  su  secretaria   durante años,  en estos momentos en paro.  Prefirió para seguir viviendo  cesar el trabajo en el banco.  Pero siempre estuvo al tanto de   los pasos de su marido,  no se lo ponía nada difícil, ya que tenía en mente todas las contraseñas.   Cada mentira  ella se las pillaba al vuelo…. Factura de compras, pagadas  al estilo de BANKIA.

Dorita,    besa a su madre,  y  le pide un pañuelo de los de verdad, como los que usaba la abuela;  de tejido suave y bien  planchado”  se suena la nariz y se queda pensando unos momentos. 

Mama!! ¿Todo esto es cierto no?  ¡Claro que lo es Dora!  -Pero Inés no la ve convencida; saca el móvil del bolso, busca algo y le  enseña a su hija, porque no quiere que todo esto se repita de nuevo….jamás!!

El móvil fue de su padre,  que al pasárselo a su madre el creyó  que en la memoria ya no habría nada…y no fue así. Alguien de nombre desconocido para  la niña, le decía a su Papa, lo mucho que le gustaron  las alhajas del cumpleaños.

                -  Que el  hotel de la semana anterior, fue mejor y más cómodo que el  de ese día. 

                - Que El viaje a Paris….  Seria inolvidable para ella.

                - Que cuando viajen a Roma, ella le ayudara a   elegir ropa más juvenil,  y que no se corte el pelo tan cortito, porque a ella no les gustan los tíos con el pelo tan corto.

- Y… también le pregunta que si cuando salía con la secretaria de su socio… la llevo a los mismos sitios!!

Él: No te entiendo.

Ella: Pues haz memoria que yo lo sé todo.

Él: Pues mira perdona pero no sé lo que me dices,  ni de que hablas.

Ella: “Mírale a este” ¿tú no sabes que las paredes oyen?  ¡¡A que se lo cuento a tu mujer!!

Él:  ¡suspenderé el viaje a Italia, si no entras en razones!!

 Ella: Yo informare de todo esto a Irene.

Dorita: Mama  deja a papa y  yo te cuidare!!  Viviremos las dos en mi casa heredada,  si me perdonas lo del  pasado día. Ho mira mucho mejor,  hazle caso a  Diego que te quiere mucho…

Inés:  ¿Como sabes tú eso?

Dorita:  El whasApp, ¡¡cuando vas al Baño!!

Dorita e Irene:

Hortensia Alcala.

14/10/2014

 

 

viernes, 10 de octubre de 2014

Destello de una estrella


   (Destello  de una estrella)
 Episodio XI
 

 

 Camino a casa por la calle Okendo,  cercano a la vivienda de su  propiedad, ya que la heredo de su difunta abuela.    Dorita  invita a su mamá a subir unos minutos, desea  ventilar un poco la casa que con tan buen gusto y capricho tenia  Dora. -Irene aunque  se siente algo molesta por la decisión de su madre de dejarle en herencia la casa a su nieta  única  hija de Irene.  Pues esta acepta la invitación y le acompaña a la chiquilla que con ilusión y alegría   se dispone a enseñarle y comentar a su mamá, todo y cuanto va viendo a su alrededor.

 

El sol del otoño, se cuela por cualquier rendija de las ventanas de madera algo envejecidas y quizás fuera de moda” pero así le gustaban a ella. Tal como los cristales nada de aislantes!!  El ruido de la calle es vida,  al igual que la luz, y el viento. ¡¡No debemos   sentirnos como las sardinas en lata!! Para combatir el ruido  cuando no me apetece oírlo...pongo música. Me gusta escuchas las risas  de los niños cuando salen del colegio...que charlan y ríen todos a la vez, creando un coro de voces alegres y dinámicas.  También el murmullo de los enamorados y sus risas de felicidad.

             Alguna que otra discusión de  parejas mal avenidas...pero reales, ellos sabrán sus motivos de discusión; y como  solucionarlo!! Todo esto  respondía Dora a su  yerno cuando le decía que  debía poner ventanas aislantes, cosa que ella siempre respondía que le gustaba sentir la vida. Oír  el ruido  para no sentirse sola.

 

La joven Dorita, se sienta frente   el escritorio y tocador de la casa.  Pasa unos instantes   mirándose en el espejo, mientras sostiene en su mano derecha un lápiz de labios que en sus días  usaba la abuela. En tanto mira la foto   sostenida por un porta fotos de madera...se pinta los labios,  se ondula  la melena aunque  su cabello es negro, que no “rubio. Se viste  un vestido   ya pasado de moda ademas de señora mayor, que tomó  del armario; también unos zapatos de tacón   que para adaptarlos a su pie tubo que introducirle   unos algodones de colores que encontró en el  cajón del tocador.

Conectó  la computadora  y buscó  la música que escuchaba  Dora... clic al bolero CUANDO VUELVA A TU LADO,  instrumental romántico, el  favorito de Dora...siguió los pasos que indica  a pie del archivo,  iniciando el baile en coreografía. 

 

Irene en principio  se molesto, pero en vista de que  en todo  contraria a la chiquilla,  se viste otro zapato de su Madre, y  sigue los pasos de Dorita, como quien inicia un baile por primera vez;  la niña la mira entrecortada, pero continua, dando los pasos iniciales.  Irene clica de nuevo el bolero y comienza  el baile con destreza y una  soltura magistral.  Se envuelve en los pasos  volteando a su hija que la sigue “atónita”.  Irene sube el volumen.... baila, interpreta, sueña por que cierra los ojos.... y es por que sueña...por que muerde sus labios....mientras sueña...y sueña.  Porque  soñando  se ve igualmente a ella. Con su madre bailando, porque  su madre sueña...mientras lagrimas riegan igualmente el rostro de Madre triste, también  su madre sueña. Y ella sigue soñando sueños mientras recuerda. El calor de sus manos,  el olor de su mesa. El tacto de sus besos de niña en otras fechas.
 El tiempo que  termina. Que la vida  a la muerte  lleva.  Un llanto  contenido  esbozando  belleza, la Madre de la niña   sonríe para ella. La música  termina... juntan sus manos ellas... un abrazo infinito 

Destello de una estrella.

 

Hortensia Alcala Garcia