sábado, 25 de marzo de 2017

PENAS DE GITANA

Penas de Gitana
PENAS DE GITANA

 

Lucero que alumbras  a la luz del alba.

Termina ya  la ronda, que ella te aguarda. Vestida de

 lunares  por la mañana, con sus cabellos negros…,

 alma gitana.  Quitando penas por donde pasa.
 

 

Con ojos de gacela, su piel canela al sol dorada. Recorre

 los rastrojos  de los trigales,   que entre  amapolas

 los segadores  le regalaran. Semillas que parieron

las tierras duras  que ellos sembraran.
 

 

Pinceles de Murillo, para pintarte necesitaran.

Tus ojos piconeros, triste figura, triste mirada.

 Escondiendo las penas de los amores  que tu les dabas.

 

La luz de aquel lucero que  la penumbra desenfocara.

Los pinceles  se secan ante la ausencia que se acercaba.

Lloran los segadores… lloran la pena de una gitana.

 

Hortensia Alcalá García

viernes, 24 de marzo de 2017

Déjame quererte


        (Déjame quererte)
 Te quiero,  porque te haces querer.
Me gustas; porque eres  así,  como te elegí.
Tú no cambies nada, sigue siempre así.
Un  bello remanso, verde primavera
Son tus ojos claros,  que con su mirada
  Triste  apasionada,  al caer la tarde…desde
El horizonte, me llenan de ti.
Te conocí no sé dónde. Ya no lo recuerdo
 Ni donde te vi.  Vientos  del otoño, qué el
 Verdor apaga.  En rojos del cadmio,
Dibuja las hojas del árbol desnudo,
Que en sus filigranas me acercan  a ti.
Te quiero, porque te quiero.
Me importas desde que te vi.
Déjame  quererte, como el  sol al agua,
Como el niño al beso.  Regazo  amoroso,
Seré para ti. Déjame quererte y no dudes de mí.
¡¡Déjame quererte!!
 
Hortensia  Alcalá García.  

miércoles, 22 de marzo de 2017

 
 
DONDE LA VERDAD SE ESCONDE
 
Te pedí que me enseñaras a  quererte,- me entendiste mal
y  me enseñaste a odiar.
Si alguna vez te lastimé –déjame  llorar mi pena  y me enseñas a olvidar.
 
Si nada tengo para recordar, ¿cómo  podré yo olvidarte?
En el silencio de mi mundo entristecido, adormezco mi desdicha.
Mientras mis manos desnudas y temblorosas, vida de mi vida
 aun te tocan  al recordar.
 
 Como  ráfagas  tu  mirada en mis ojos, se pierde
confundiendo los días con las noches.
Mi alma rota   se quedo al ver que te marchaste.
Como un puñal de fuego ardiente, justiciero
 de mi amor…mi corazón sangraste.
 
No tengo fuerzas para seguir viviendo, sin respirarte.
Mi voz callada te llegara, pidiendo que en mi cruz  graven
 A la vez  tu nombre.
 Allá en la eternidad te esperare en donde la verdad…
 el rencor esconde.
 
Hortensia Alcalá García
 

 

jueves, 16 de marzo de 2017

Dejame quererte


(Déjame quererte)

 Te quiero,  porque te haces querer.

Me gustas; porque  fue   así  como te elegí.

Tú no cambies nada, sigue siempre así.

Un  bello remanso, verde primavera

Son tus ojos claros,  que con su mirada

  Triste  apasionada,  al caer la tarde…desde

El horizonte, me llenan de ti.

Te conocí no sé dónde. ¡¡Ya no lo recuerdo-

 ni donde te vi!!  Vientos  del otoño, qué el

 Verdor apaga.  En rojos del cadmio,

Dibuja las hojas del árbol desnudo,

Que en sus filigranas me acercan  a ti.

Te quiero, porque te quiero.

Me importas desde que te vi.

Déjame  quererte como el  sol al agua,

Como el niño al beso.  Regazo  amoroso,

Seré para ti. Déjame quererte y no dudes de mí.

¡¡Déjame quererte!!

 

Hortensia  Alcalá García.

Dedicatoria:

 

lunes, 13 de marzo de 2017

Te doy la miel del color de mis ojos


¿QUIERES LA MIEL DEL COLOR DE MIS OJOS?

 

Alegre me desperté,  esta mañana temprano.  Incrédula por la complacencia de un amor casi olvidado. Pues nos dijimos adiós en un tiempo ya pasado.

No pude decir tu nombre, tu nombre casi olvidado. De la mano me tomaste, me trasladaste al pasado, recordando nuestras noches y tiempos tan añorados.

Nuestras manos enlazadas sintieron el pálpito de nuestros corazones, como ríos desbordados. Mientras caminamos juntos, con los recuerdos forjados.

 

¡¡Nos miramos fijamente y te dije!! ¿Quieres la miel del color de mis ojos?

Me miraste con dulzura; nos abrazamos llorando, llorando lo cuento ahora, llorando lo estoy contando. ¡Dime! ¿Tú quieres la miel del color de mis ojos?

 

Quise sacudir mi alma, para no pensar en ti. Te dije... ya no te quiero y pronto me arrepentí. No quise soñar contigo  para dejar de sufrir, mas la noche traicionera volvió a llevarme ante ti. Entre sueños enlazados nos damos de nuevo el sí. No retire tus regalos, con mas amor te los di. Te regale mi pasión. -Mi entereza  yo te di,  también las rosas más bellas que corte de mi jardín.

¡Te regale la miel del color de mis ojos! Llorando  yo te la di.

Y te regalare mi boca, mis labios... mi sonrisa armoniosa,

mis manos para enlazarlas con las tuyas  cuando nos demos el sí.

 

Tímidamente  me desnudo ante ti.  Te ayudo a retirar tu atuendo “gentinoso” ceñido varonil. Ya nada me impide saborear tu piel. Cuerpos encendidos por el amor…  me estremezco ante tu figura varonil… ¡¡Me siento desfallecer!!

Embriagados por nuestro sentir placentero, en desbordante vaivén. Conteniendo las palabras; rompiéndolas de placer. Frases contenidas, palabreándonos  amor. Palpando la piel temerosos de perdernos otra vez.

Complacencia mutua derrochando amor. Te ofrezco mis pechos ardientes  erguidos,  por el tacto de tu piel… ¡¡Dulce placer!!  Dulce placer.

Esperando  el momento, de saborear el alimento dotado del más querer. 

Sabores variados de sal y miel- de sal y miel.

Sabor salado mezclado con rica miel, el que nos hizo sentir y  nuestro cuerpo estremecer. Fueron tantos los regalos,  regados con rica miel.

 

Hortensia Alcalá García

domingo, 26 de febrero de 2017

Tu verdad y mis miedos


Tu  verdad  Y mis miedos.

 

Te encontré un amanecer  como ave solitaria  extraviada.

Entraste  en    en ares de otras lunas  plateadas.

A través del cristal  nos conocimos,

cruzando  las  miradas.

 

Verde  el cristalino limpio y puro,

con  otro    miel de  vida, dulce y agua.

Momentos inciertos  vivimos   por las dudas,

que nuestros corazones ignoraban.

 

Sombras    silenciosas e inseguras,  fueron noches

de penar  y llanto en   la almohada.

 

A ti:

Te lo dedico! Ya que pronto la sonrisa me acercabas.

La flor  que un día   creció del llanto, vuelve a secarse

para   crecer   de nuevo en nuestras almas.

 

Sin saber cómo;  emprendimos el camino;

Ni  saber  cuántas locuras nos aguardan.

¿Te acuerdas que me pediste elegir  entre  tu verdad

y  mis miedos?…Y sin dudarlo yo te elegí… y tú, callabas.

Caímos nuevamente en el  olvido,  perdiendo  el

amor que tantas puertas nos cerraba.

 

-A Mí:

Que  te espere cada mañana,  al igual que aquel ave

solitaria extraviada.

Oyendo  tu voz enmudecida, solo música en el aire

yo escuchaba.

El roció mañanero   del camino,  mi rostro  humedecía

mientras que a paso lento  de tu recuerdo me alejaba.

 

-A Ti:

Que  no olvidaste mi destierro,  me buscaste de nuevo

...Sabedor de que yo  por tu querer… aun   esperaba.

Ninguno de los dos fuimos,  leales a  nosotros.

De nuevo me aceptabas.

 

-A los dos:

Que   aun a modo de oasis  del  desierto,

Deslumbrados  por el sol,  buscamos   la semilla que

puede renacer sin agua;   aceptando   nuestras dudas

la  verdad,   los miedos  y distancias.

 

-A ti:

Que volviste  a mí sabedor de que al otro lado del crista

Yo,  te esperaba.

 

Hortensia Alcalá García.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Hoy una crónica que se me ocurre


Hoy una crónica que se me ocurre, quizás por una noticia que anda estos días por los medios. Y… claro ya como no tenemos noticias buenas, pues se añaden otras… ¡¡Que mas da el que!!

Decía  la noticia que ahora las otras mujeres, las que  se quejan por todo” pues que se ha de penalizar la  antigua o eterna  costumbre del piropo.  Los hombres y las mujeres, las mujeres y los hombres… tenemos que dejar   de tanto manipularnos unos a otros, ser libres  y no imponer las cosas;- que ya lo manipulan otros y otras….Como dirían algunos”.  
 

La baja maternal: La que  merece;   alargar en lo más posible esa baja por necesitar el descanso y la tarea  obligada por lactancia, es  la mujer, es la madre la que se ocupe del cuidado y lactancia materna.  También necesita la ayuda del hombre, ya que los niños  y la casa son y fueron siempre  el trabajo  primordial  de la familia. Lo que hay que hacer es valorarlo. Las bajas por maternidad, son necesarias y dan  la posibilidad a otras personas de  cubrir  ese puesto de trabajo, y después seguir trabajando  incluso en la casa  de la titular, si esta lo necesita  al incorporarse a  su puesto, la experiencia y el seguir trabajando también son buena cosa, con el tiempo ya encontraran  su puesto  de los estudios que tenga. Que es muy importante.

Las mujeres naturalmente gustamos al hombre, por eso nos piropean, eso sí, que el piropo no dañe las sensibilidad de nadie.  Pero por que miren y saquen su conclusión….!! Del mismo modo lo hacen los animales y las plantas.  Hasta los ríos salen de otros ríos. Yo creo que es peor que nos vean como bichitos. Se están viviendo  unos tiempos malos, brutalmente malos.

Violencia machista.  Esto se ha de analizar bien. La fuerza bruta y  escasa paciencia,  la tiene el hombre, pero ¿Cómo somos las mujeres?
Mañana otra!!