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viernes, 4 de octubre de 2013

Cantares del corazón

 
Cantares del corazón
De aquel corazón que canta             
Vivencias de un nuevo amor,
Un amor con esperanzas.

Amantes ciegos que no ven nada,
Dejan su huella sobre la cama.
Cubre mis ojos, duerme mi alma
Dulce alimento en mis entrañas.

Rosas gardenias en mi ventana,
Alegres días, noches de calma.
Dulces los besos, vida en mi alma
En tanto el tiempo volando pasa.

Abre las puertas, cierra ventanas
Que el viento lleve palabras vanas.
Otros amores, nuevas tonadas
En el recuerdo el amor canta.

Viejas quimeras con añoranzas.
Veneno quiero, mejor que nada.
Será tan dulce cada mañana,
Poquito a poco con sorbos de agua.

Entre sollozos la vida pasa,
Sorteando besos, ahogando lagrimas.
Algún recuerdo de viento en calma,
Bajo las noches mas estrelladas.

El infinito se desquebraja,
Dolor punzante ya envenenada.
Un velo negro cubre mi cara
Mientras alumbran cirios de plata.
Llanto en la noche, sosiego al alba
Recuerdos viejos, viejas tonadas.

Viento en la noche de mar en calma.
Amores nuevos, por la mañana.
Recuerdos blancos…manos cruzadas.
Los corazones de dolor sangran.


Hortensia Alcalá García
16-8-2011

lunes, 2 de julio de 2012

Amor en el agua



Amor en el agua

Mañana de principios de  verano. Camino por la senda  que me acerca al río. Como cada jueves visito el viejo y ya abandonado convento de las madres  Siervas de Maria. Cuando amaino el paso ya que  en el frondoso  jardín desde lejos puedo apreciar que entre los rosales  vigilante y  serena,  se encuentra Sor Maria  de los remedios. Al acercarme levanta su mano izquierda,  ya que con la otra mano maneja la tijera de podar para cortar las rosas, hoy algo mojadas por las gotas del roció; ya que la primera hora de la mañana es fresquita. Llego a la altura de la angarilla de entrada y con una carcajada de alegría me invita a entrar.
¡Córtate unas rosas que aquí hay muchas y la hermana Inocencia; ya se llevo otro buen ramo!  -Ya sabes!  las blancas que ati te gustan…pues son las que mas le gustan a ella y llego antes que yo.  Me comenta la monja haciendo alarde de su buen humor.

Entramos a la capilla pues no le gusta nada que me “escaquee” para no entrar y rezar un poquito; normalmente lo hacemos a manera de canto.
 Ella se queda y yo con mi manojo de rosas entremezclados  los colores, me dispongo a dar el paseo algo mas largo aprovechando que no hace calor. Me dirijo al acantilado,  desde el cual el alcance de  la vista   al  mar es mayor.

A lo lejos puedo ver con claridad como se acerca un navío de grandes dimensiones, el cual a mi modo  de ver, parece tener algún problema; Y no es raro ya el mar esta algo  turbulento. Ya cercana al puerto me tienta la curiosidad y a la altura del puerto me bajo por una gran escalinata de piedra entre muro y barranco,  que llega hasta el rompeolas. Desde  allí todo se aprecia mejor.
 Pues efectivamente traen problemas y, por momentos comienzan a salir los pasajeros.
De a bordo. ¡No parecen asustados pero se les nota algo inquieto!

Me  pongo las gafas y el sombrero ya la mañana va avanzando y el sol también. Me siento en el muro  frente   al gran barco…sin dejar de la mano mi ramo de rosas tricolores. Me cambio de postura  para evitar el sol en los ojos; y observo que alguien desde la aleta del lado derecho, me esta mirando. Es un hombre por lo que puedo apreciar  Árabe va vestido con su “ Kandora” o túnica, en color blanco roto; también el turbante, del mismo tono pero reliado con algo trenzado en color morado. Su cara es como la Cera y la porcelana, al igual que sus manos finas y alargadas. No se por que pero me quedo embobada mirándole sin poder  retirarle  la mirada;  pero  es que yo jamás vi algo igual!! 
El  hombre Árabe  me miraba y se sonríe  mientras yo me imagino  con una cara de tonta…que pa que!!  Cuando quise darme cuenta, los pétalos de mis rosas frotaban sobre el agua. Mientras  el hombre me señala  con el dedo ¡que mire  abajo! me puse en pie agarrándome el sombrero y me quite las gafas de sol. Mire abajo.  Con gran sorpresa nos vimos reflejados entre  pétalos de rosas y  las burbujas del agua en movimiento, semejantes a las perlas más bellas. Como la mejor pintura al óleo Renoir: mientras  el vaivén, de las olas nos une y nos separa. Nos rompe, nos dibuja, nos rompe. Nos une, nos separan. Como danza, al vaivén del más movimiento. Me toma,  me deja…el me toma…el me acaricia en el agua. Me acerca, me aleja jugando en el agua. Que nos une nos separa. Belleza en el agua. Como delfín y sirena, jugando en el agua. Deseos de amores  nos incita  el agua. Delfín y sirena amándose en agua. Placer desbordante se siente en el alma. Navega el navío, el arte se escarcha.  Le veo alejarse ya la mar en calma.  Temblando en la orilla se quedo mi alma. Mi cuerpo desnudo la mirada rota llorando en silencio me quede en la playa.

Hortensia Alcalá García
Día 2/7/2012
1207011899855


Hortensia Alcalá. Escritora: Sociedad de autores de Euskadi

Sociedad de autores de Euskadi

https://twitter.com/AEEEIE/status/1169639428932984836?s=04&fbclid=IwAR0TzfM9iCv2lrhRb_FKFQfb6-76nA3-j4FT6PuFKuGdm8WT8CFS0KKODzA